Cómo hacer un cubrecables de fachada (parte 1): la estructura de porexpan

Una fachada de piedra bonita, un portal con solera… y un manojo de cables del alumbrado cruzándola por delante que se lo come todo. Es uno de los problemas más comunes en rehabilitación y en decoración de exteriores: el cableado eléctrico grapado sobre el muro, a la vista, rompiendo la imagen de una fachada que por lo demás está impecable. La buena noticia es que se puede ocultar sin picar la pared ni empotrar rozas, fabricando una pieza a medida que envuelve los cables y se integra en el propio muro como si fuera piedra.

Esa pieza es un cubrecables de fachada: una ménsula o canaleta hecha a medida que se coloca sobre el recorrido de los cables, los esconde dentro y luego se reviste para que parezca parte de la fachada. En este primer artículo de la serie te enseñamos cómo se fabrica la estructura base con porexpan (EPS), que es el esqueleto ligero sobre el que después se aplica el mortero de tematización. Es la parte 1 del proceso; en las siguientes veremos el revestimiento y la pigmentación.

Cableado del alumbrado a la vista en una fachada de piedra, el problema que resuelve un cubrecables

¿Qué es un cubrecables de fachada y por qué se hace con porexpan?

Un cubrecables es una pieza decorativa hueca que se monta sobre los cables que discurren por una fachada para ocultarlos por completo sin tener que abrir el muro. Por dentro deja un canal por donde pasan los cables; por fuera se acaba con el mismo mortero, el mismo color y la misma textura que la piedra de alrededor, de forma que desaparece a la vista y la fachada recupera su aspecto limpio.

La estructura se fabrica en poliestireno expandido (EPS), el porexpan de toda la vida, por tres razones muy prácticas:

  • Es ligero: una pieza corrida a lo largo de una fachada no puede pesar, porque se sujeta al muro sin grandes anclajes. El EPS pesa poquísimo y aguanta perfectamente una vez revestido.
  • Se corta y se talla con facilidad: permite darle la forma exacta de la moldura, la ménsula o la canaleta que necesite cada fachada, adaptándose a los recorridos reales de los cables.
  • Admite el mortero de tematización: con la preparación adecuada, el porexpan se convierte en el núcleo perfecto para recibir el mortero que imitará la piedra en las siguientes fases.

Cómo hacer la estructura del cubrecables paso a paso

Puedes ver la fabricación de la estructura completa en este vídeo, la primera parte de la serie:

Paso 1 — Toma las medidas de la fachada y de la salida de los cables

Todo empieza midiendo. Antes de cortar nada, se toman las medidas del tramo de fachada que hay que cubrir y, muy importante, la posición exacta por donde salen y discurren los cables. Esas medidas son las que definen el largo, el ancho y el ángulo de la pieza: el cubrecables tiene que abrazar todo el recorrido del cableado y llegar limpio hasta los puntos de entrada y salida.

Paso 2 — Corta las bandejas de porexpan a medida

Con las medidas tomadas, se cortan las bandejas de porexpan que formarán las dos caras de la pieza. El corte del EPS se hace con un cúter bien afilado o, para más precisión y bordes limpios, con un arco o un cuchillo de hilo caliente. La idea es obtener las piezas rectas y a escuadra que luego se unirán en ángulo para formar la ménsula.

Paso 3 — Pasa el rodillo de púas para dar anclaje

Una vez cortadas las bandejas, se les pasa por la cara vista un rodillo de púas. Este gesto sencillo tiene una función clave: perforar y rugosizar la superficie lisa del porexpan para que el mortero agarre después con fuerza. El EPS de fábrica es demasiado liso y cerrado; el rodillo lo abre en miles de pequeños puntos que multiplican el anclaje del revestimiento que vendrá en la siguiente fase. Sin este paso, el mortero tendería a despegarse.

Rodillo de púas pasado sobre la plancha de porexpan para dar anclaje al cubrecables de fachada

Paso 4 — Haz los agujeros e inserta los tubos de PVC

El cubrecables no solo esconde los cables: también los protege y ordena. Para eso se practican unos agujeros en el porexpan y se insertan tubos de PVC que harán de conducto interior. Los cables pasarán por dentro de esos tubos, lo que mantiene la instalación recogida, protegida del propio mortero y registrable si algún día hay que manipularla. Los tubos se colocan siguiendo el trazado que marcaron las medidas del primer paso.

Tubo de PVC insertado en el porexpan para el paso de los cables dentro del cubrecables

Paso 5 — Une las dos piezas de porexpan con espuma

Con las dos bandejas preparadas y los tubos colocados, se unen las dos piezas de porexpan formando el ángulo de la ménsula. La unión se hace con espuma de poliuretano, que rellena la junta, pega las dos caras y, al expandir, consolida el conjunto. La espuma es ideal aquí porque une sin apenas peso y se adapta a las pequeñas irregularidades del corte.

Paso 6 — Refuerza la unión con palillos

Mientras la espuma cura, la junta necesita quedar bien fija y a escuadra. Para asegurarla se insertan unos palillos (brochetas de madera) atravesando las dos piezas a través de la junta. Funcionan como pequeñas «grapas» internas: cosen las dos caras de porexpan, evitan que se muevan mientras la espuma fragua y dejan la pieza rígida y estable, lista para manipularse y revestirse.

Estructura de porexpan del cubrecables de fachada ya montada en ángulo con el canal para los cables

El resultado de la parte 1: la estructura lista para revestir

Al terminar estos pasos tenemos ya el esqueleto del cubrecables: una pieza de porexpan en ángulo, ligera y rígida, con su canal interior y sus tubos de PVC para el paso de los cables, y con la superficie rugosa lista para agarrar el mortero. Es una estructura hueca hecha totalmente a medida de esa fachada concreta, capaz de recorrer el muro escondiendo el cableado sin tocar la piedra original.

Este método de trabajar el porexpan como núcleo es el mismo que usamos en muchos otros elementos de tematización. Si quieres profundizar en cómo se manipula este material, tienes más recursos en el blog, como cómo pegar el poliestireno expandido (EPS) o cómo hacer esferas de EPS, y el arranque de otra serie por fases en cómo hacer un cajón decorativo, parte 1.

Continuará: las siguientes partes de la serie

Esto es solo el principio. Con la estructura de porexpan montada, en las siguientes partes de esta serie veremos cómo se completa el cubrecables: la fijación de la pieza sobre la fachada, el revestimiento con el mortero de tematización del sistema ESTonetex y la pigmentación final para que la pieza copie el color y la textura de la piedra del muro y desaparezca a la vista. Ya está disponible la parte 2: el revestido con mortero Forte y malla. Iremos publicando cada fase en el blog y en nuestro canal, así que no pierdas de vista la continuación.

La gracia de un buen cubrecables está precisamente en ese acabado: cuando está bien tematizado, nadie diría que ahí dentro va toda la instalación del alumbrado. Lo que hoy es un manojo de cables sobre la fachada acaba convertido en una moldura de piedra más, coherente con el resto del edificio.

Por qué confiar el trabajo al sistema ESTonetex

Fabricar un cubrecables que engañe al ojo no es solo cortar porexpan: es dominar el revestimiento y la pigmentación que vienen después. Estecha Reproducciones lleva más de 30 años desarrollando el sistema ESTonetex de tematización desde Valderrobres (Teruel), con materiales presentes en proyectos de más de 60 países y una red de aplicadores tematizadores certificados que se forma cada año en sus instalaciones.

Si quieres aprender a fabricar y tematizar este tipo de elementos de principio a fin, con Toño e Isaias y sobre proyectos reales, los cursos presenciales de la Escuela Internacional de Tematizadores se imparten en una semana intensiva en Valderrobres. Y todos los materiales del sistema —morteros, mallas, pigmentos y herramientas— están disponibles en la tienda online de Estecha. Descubre el mundo de la tematización y te enganchará.

Preguntas frecuentes sobre el cubrecables de fachada

¿Qué es un cubrecables de fachada?

Es una pieza decorativa hueca, hecha a medida, que se coloca sobre el recorrido de los cables de una fachada para ocultarlos. Por dentro deja un canal por donde pasan los cables y por fuera se reviste con mortero imitando la piedra del muro, de modo que la instalación desaparece a la vista sin necesidad de picar la pared.

¿Con qué material se hace la estructura del cubrecables?

Con poliestireno expandido (EPS), el porexpan de siempre. Es ligero, se corta y talla con facilidad para adaptarse a cada fachada y, una vez preparada su superficie, admite perfectamente el mortero de tematización que lo revestirá en las siguientes fases.

¿Por qué se pasa un rodillo de púas al porexpan?

Para dar anclaje. El rodillo de púas perfora y rugosiza la superficie lisa del porexpan, abriéndola en miles de puntos donde el mortero podrá agarrarse con fuerza. Sin este paso, el EPS quedaría demasiado liso y el revestimiento tendería a despegarse.

¿Para qué sirven los tubos de PVC dentro del cubrecables?

Hacen de conducto interior para los cables. Los cables pasan por dentro de los tubos de PVC, lo que mantiene la instalación recogida y protegida del mortero, y permite que sea registrable si en el futuro hay que manipularla.

¿Cómo se unen las dos piezas de porexpan?

Se unen formando el ángulo de la ménsula con espuma de poliuretano, que rellena la junta y pega las dos caras al expandir. La unión se refuerza además insertando palillos de madera que atraviesan las dos piezas y las mantienen fijas y a escuadra mientras la espuma cura.

¿Para qué sirven los palillos en la unión?

Actúan como pequeñas grapas internas: cosen las dos caras de porexpan a través de la junta, evitan que se muevan mientras la espuma fragua y dejan la pieza rígida y estable, lista para manipularse y revestirse.

¿Qué se hace después de montar la estructura de EPS?

Esta es la parte 1, la estructura. En las siguientes fases se fija la pieza a la fachada, se reviste con el mortero de tematización del sistema ESTonetex y se pigmenta para que imite el color y la textura de la piedra del muro, de manera que el cubrecables se integre y desaparezca a la vista.

¿Se puede hacer un cubrecables en una fachada de piedra antigua?

Sí. Precisamente es una de sus grandes ventajas: al fabricarse a medida y revestirse imitando la piedra existente, permite ocultar el cableado de fachadas históricas o de piedra sin picar el muro ni alterar el edificio original.