La malla de fibra de vidrio es uno los mejores aliados a la hora de realizar trabajos de tematización, alta decoración o todo tipo de revestimientos.
El incorporarla en los trabajos es un gran seguro de vida, ya que aparte de reforzar el paramento, evita notablemente la aparición de grietas y fisuras. Sobre todo en zonas de juntas de diferentes materiales, como ventanas, recercos, zócalos, puertas, etc.
Para trabajos de tematización, revocos o revestimientos verticales, la más recomendable es la malla de 82 gr. La luz de malla es de 10 x 10 mm, lo que es ideal para materiales con árido más grueso como monocapas, enfoscados, morteros de cal o mortero txt.
Lo más recomendable a la hora de la aplicación, es aplicar una mano de material y poner la malla encima. Apretarla bien sobre el mortero para que no quede suelte, y aplicar la otra mano de material antes de que seque.
En caso de que no se puedan aplicar las dos manos a la vez, colocar la malla sobre el mortero, rallarlo bien y dejarlo secar. Una vez este seco aplicar la mano final.
Para trabajos con materiales con árido más fino como morteros adhesivos, microcemento, yesos o morteros de capa fina. La malla de 145 gr es la más indicada, ya que al tener una luz de malla de 4 x 4,5 mm permite que el material penetre mejor.
Para tematización es muy recomendable su colocación en las capas de agarre en porexpan o pladur con el ESTonetex-Forte.
Su modo aplicación es el mismo que el de la malla de 82 gr. Dependiendo del tipo de trabajo se podrá colocar de una forma u otra.
Esta malla es ideal para la creación de rocas y cascadas artificiales, debido a que al ser de fibra de vidrio no dilata ni se pudre. Por lo que es mucho más recomendable que la malla galvanizada.
Ofrece una gran dureza final, además de ser muy dócil y fácil de aplicar.
Es recomendable su uso en cascadas de roca artificial o acuarios, debido a que no se pudre por el contacto del agua. Además de que también está destinada para trabajos de SATE, especialmente para zonas de mucha tensión como zócalos.
Su método de aplicación, es aplicar una primera capa a máquina o a mano, rallarla y dejar secar. Cuando esté totalmente seca aplicar la segunda, con los volúmenes necesarios.
Los pavimentos son superficies muy delicadas ya que reciben directamente todo los movimientos del subsuelo, de las edificaciones y de otros elementos.
Por eso es muy común que cuando se realicen suelos de hormigón o mortero acaben saliendo grietas pronunciadas, y más cuando no se realizan juntas de dilatación.
La solución a estos problemas es la colocación de la malla de 130 gr o de 145 gr de fibra de vidrio, diseñada para todo tipo de pavimentos y soleras de hormigón. Además se recomienda su colocación en paredes o fachadas a rehabilitar y que estén en mal estado.
El método de aplicación es muy simple, colocar siempre que encima del material y nunca directamente en el suelo, ya que sino no realizaría su función.
Depende del tipo de mortero y del uso. En paramentos verticales estándar con morteros ESTonetex TXT, Restaura o Texturest, la EST-Mesh 80 gr (luz 10×10 mm). En capas de agarre sobre EPS/pladur con ESTonetex Forte o cualquier mortero de árido fino, la EST-Mesh 145 gr (luz 4×4,5 mm). En rocas artificiales, cascadas, SATE y zonas de mucha tensión, la EST-Mesh 330 gr. Y en pavimentos, soleras de hormigón y paredes/fachadas en mal estado, la EST-Mesh 130 gr.
La malla debe quedar embebida entre dos capas de mortero. El método continuo (el más habitual) es aplicar la primera mano, colocar la malla presionándola sobre el mortero fresco y aplicar la segunda mano antes de que seque la primera. Si no se pueden aplicar las dos manos seguidas, colocar la malla, rallarla con la llana, dejar secar completamente y aplicar la mano final.
Porque la fibra de vidrio no dilata, no se pudre y no oxida. La malla metálica sufre dilatación diferencial con los cambios de temperatura, se pudre en contacto con humedad permanente y puede producir manchas anaranjadas de óxido que emergen a través del mortero años después de la aplicación. La fibra de vidrio elimina los tres problemas y aporta gran resistencia mecánica al paño.
La diferencia principal es la luz de malla. La EST-Mesh 80 gr tiene una luz de 10×10 mm, ideal para materiales con árido grueso (monocapas, enfoscados, TXT, Restaura). La EST-Mesh 145 gr tiene una luz de 4×4,5 mm, específica para morteros de árido fino (adhesivos, microcementos, yesos, ESTonetex Forte de capa fina). Elegir la luz de malla correcta según el mortero es lo que garantiza que la armadura trabaje realmente en el paño.
En rocas y ornamentos de gran volumen sobre EPS con ESTonetex Forte, la EST-Mesh 330 gr se coloca en la parte trasera de la pieza contra la fábrica, no entre el EPS y el mortero decorativo. Esta disposición asegura el anclaje mecánico al muro y refuerza la pieza contra las tensiones estructurales, mientras que el mortero decorativo se aplica directamente sobre el EPS por el frente sin capa intermedia.
No. La EST-Mesh 130 gr es una malla específicamente diseñada para pavimentos y soleras de hormigón, y también recomendable en paredes o fachadas en mal estado a rehabilitar. Para rocas artificiales, cascadas, SATE y zonas de mucha tensión, la referencia es la EST-Mesh 330 gr, que está formulada específicamente para trabajos con carga estructural y contacto continuo con agua.
Sí. Las mallas EST-Mesh son inertes y no se pudren con la humedad ni con el contacto continuo con agua, por lo que se pueden usar en muros de piscina, cascadas artificiales, muros interiores de acuario y cualquier elemento sumergido o en contacto permanente con agua. Para estos usos, la referencia habitual es la EST-Mesh 330 gr por su carácter estructural y su resistencia mecánica en régimen de agua constante.
Todas las mallas que hemos mencionado están fabricadas por Regarsa, la empresa especialista en soluciones para construcción con fibra de vidrio.
En definitiva, el uso de la malla de fibra de vidrio es fundamental para todo tipo de revestimientos. Tanto para evitar problemas como garantizar una larga durabilidad a los trabajos.