Una vez preparada la estructura de varilla de hierro y geotextil de una roca artificial, el siguiente paso es recubrirla con malla de nervometal antes de proyectar el mortero. Esta malla metálica aporta la resistencia mecánica que el geotextil por sí solo no puede dar, formando la base sobre la que se agarra el mortero en grandes espesores. En esta guía te explicamos paso a paso cómo cortar y fijar la malla correctamente.
Qué es el nervometal y por qué se usa en roca artificial
El nervometal es una malla metálica de acero estirado, con un patrón de rombos que la hace muy resistente a tracción y con buena capacidad de agarre para el mortero proyectado. Frente a otras opciones como la malla EST-Mesh 80 gr o la malla de plástico, el nervometal ofrece mayor resistencia mecánica y rigidez propia, lo que lo hace especialmente indicado para volúmenes grandes de roca artificial que después soportarán su propio peso además de la capa de mortero. Si tu proyecto es de menor tamaño y el peso es una limitación, puede que otras mallas sean más adecuadas —ver cómo preparar una estructura de roca artificial para el paso anterior de esta misma serie—.
Materiales y herramientas necesarios
- Placas de malla de nervometal
- Rotulador o marcador para metal
- Radial con disco de corte para metal
- Tenazas de corte
- Alambre de atar
- Grapas o alicate de grapar
- Guantes de protección
Paso a paso
1. Marcar las piezas a cortar
Marca bien las piezas de nervometal que vas a cortar con un rotulador para metal, dibujando las líneas de corte sobre la placa. Esto te ayudará a cortar con precisión y evitar desperdiciar material innecesariamente en piezas mal calculadas.
2. Cortar las placas de nervometal
Una vez marcadas las piezas, córtalas con una radial con disco de corte para metal en los tramos más grandes y rectos, o con tenazas para los cortes más detallados y curvos que sigan el contorno de la estructura. Sigue las líneas marcadas y trabaja con cuidado, ya que los bordes del nervometal cortado quedan afilados.
3. Cortar trozos de alambre
Para sujetar la malla a la estructura de varilla, necesitarás trozos de alambre de atar. Corta suficientes trozos calculando que cada punto de unión necesitará uno; es preferible cortarlos algo más largos de lo estrictamente necesario, ya que resultan más fáciles de manejar y retorcer durante la fijación.
4. Fijar la malla a la estructura
Con los trozos de alambre listos, empieza a fijar la malla de nervometal a la estructura de varilla, atando cada punto de contacto y también grapando en los tramos donde la malla se apoya sobre el geotextil. Asegúrate de que las fijaciones queden bien apretadas y que la malla quede tensa y bien distribuida, sin zonas sueltas ni pandeadas.
5. Comprobar la sujeción de la malla
Revisa cada punto de fijación tirando suavemente de la malla en distintas zonas y ajusta si detectas algún punto flojo. Una malla bien sujeta es crucial para que la estructura de roca artificial sea estable y duradera una vez proyectado el mortero encima; cualquier zona mal fijada es un punto débil donde el mortero puede fisurarse con el tiempo. Dedica especial atención a las esquinas y a los cambios bruscos de forma en la estructura, ya que son los puntos donde la malla tiende a quedar menos tensa si no se ha fijado con cuidado durante el paso anterior.
Seguridad al trabajar con nervometal
Usa guantes resistentes al corte durante toda la manipulación, no solo al cortar: los bordes y las puntas del nervometal ya recortado siguen siendo afilados mientras se transporta, se posiciona y se fija a la estructura. Al usar la radial, protege también los ojos con gafas de seguridad, ya que el corte de metal genera chispas y pequeñas partículas metálicas que pueden saltar hacia la cara. Si trabajas en altura sobre andamio o escalera para recubrir zonas elevadas de la estructura, asegura las piezas de malla antes de subir con ellas, evitando manipular piezas grandes y pesadas mientras mantienes el equilibrio.
Errores frecuentes al recubrir con nervometal
- Cortar sin marcar previamente: sin líneas de referencia, es fácil desperdiciar material o dejar huecos entre piezas al ajustar la malla al contorno de la estructura.
- Usar pocos puntos de fijación: una malla insuficientemente atada se mueve durante la proyección del mortero, dando una superficie irregular.
- Dejar la malla floja en lugar de tensa: una malla pandeada no ofrece el mismo agarre uniforme al mortero que una bien tensada sobre toda la superficie.
- No proteger las manos durante el corte y manipulación: los bordes del nervometal cortado quedan afilados y pueden causar cortes si se manipulan sin guantes.
Cómo solapar piezas de nervometal en tramos grandes
En estructuras de gran tamaño es habitual necesitar varias placas de nervometal para cubrir toda la superficie. En los encuentros entre piezas, solapa un margen de al menos 5-10 cm entre placas contiguas, atando también los puntos de contacto en la zona de solape con alambre. Esto evita que quede una línea de unión más débil entre placas, que de otro modo podría convertirse en un punto de fisura preferente una vez proyectado el mortero. Distribuye los solapes de forma que no coincidan varios en el mismo punto de la estructura, repartiendo así la resistencia de forma más homogénea en toda la superficie.
Adaptar la malla a formas curvas o irregulares
El nervometal se puede curvar manualmente para adaptarse a formas onduladas propias de una roca artificial, aunque conviene hacerlo con movimientos progresivos en lugar de doblar bruscamente en un solo punto, ya que un doblez muy cerrado puede debilitar la malla en esa zona concreta. Para curvas muy pronunciadas o detalles pequeños, es preferible cortar piezas más pequeñas que se adapten mejor al contorno en lugar de forzar una única pieza grande a seguir toda la forma, incluso si esto supone más puntos de solape que gestionar.
Siguiente paso: proyectar el mortero
Una vez la malla de nervometal queda bien fijada y tensa sobre toda la estructura, el siguiente paso es proyectar el mortero tixotrópico en la primera capa gruesa —ver cómo mezclar mortero tixotrópico ESTonetex TXT para conseguir la consistencia adecuada antes de proyectar sobre la malla—. El nervometal actúa como anclaje mecánico para esta primera capa, sobre la que después se trabajan las capas de textura y acabado —ver mortero para hacer piedra artificial con molde para el proceso completo de texturizado y pigmentación final—.
Preguntas frecuentes
¿Qué ventaja tiene el nervometal frente a otras mallas?
Mayor resistencia mecánica y rigidez propia, lo que lo hace especialmente indicado para volúmenes grandes de roca artificial que soportan su propio peso además de la capa de mortero.
¿Con qué se corta el nervometal?
Con radial y disco de corte para metal en tramos grandes y rectos, o con tenazas de corte para ajustes más detallados y curvos.
¿Cómo se fija la malla a la estructura de varilla?
Atando cada punto de contacto con alambre y grapando en los tramos donde la malla se apoya sobre el geotextil, asegurando que quede tensa y sin zonas sueltas.
¿Qué pasa si la malla queda floja en algún punto?
Ese punto se convierte en una zona débil donde el mortero puede fisurarse con el tiempo, ya que la malla no ofrece un agarre uniforme si no está bien tensada.
¿Es necesario usar guantes al manipular nervometal?
Sí, los bordes del nervometal cortado quedan afilados y pueden causar cortes si se manipulan sin protección.
¿Qué se hace después de fijar la malla?
Se proyecta la primera capa de mortero tixotrópico directamente sobre el nervometal, que actúa como anclaje mecánico antes de trabajar las capas de textura y acabado.
¿Cuándo conviene usar nervometal en lugar de EST-Mesh 80 gr?
Cuando el proyecto es de gran volumen y peso propio elevado; para elementos más pequeños o ligeros, otras mallas como la EST-Mesh 80 gr pueden ser suficientes y más fáciles de manipular.
¿Cuánto hay que solapar dos placas de nervometal contiguas?
Al menos 5-10 cm, atando también los puntos de contacto en la zona de solape para evitar que quede una línea de unión más débil entre placas.